domingo, 3 de julio de 2011

Just kids

" La luz ya estaba desapareciendo. Robert no tenía asistente. No habíamos hablado de lo que haríamos ni de cómo debía ser la fotografía. Él la haría. Yo posaría.
Yo tenía pensada mi imagen. Él tenía pensada la luz. Nada más.
El apartamento de Sam era espartano e íntegramente blanco, estaba casi vacío y tenía un alto aguacate junto a la ventana que daba a la Quinta Avenida. Había un prisma enorme que refractaba la luz, descomponiéndola en arcos iris que se proyectaban en una pared con un radiador blanco enfrente. Robert se colocó junto al triángulo. Las manos le temblaron mientras se preparaba para disparar. Me quedé quieta.
Las nubes iban y venían. A su fotómetro le ocurrió algo y él se puso un poco nervioso. Hizo unas cuantas fotografías. Dejó el fotómetro. Pasó una nube y el triángulo desapareció.
-Sabes, me encanta la blancura de la camisa. ¿Puedes quitarte la chaqueta?- dijo.
Me eché la chaqueta al hombro, como Frank Sinatra. Estaba llena de referencias. Él estaba lleno de luz y sombra.
-Ha vuelto- dijo.
Hizo unas cuantas fotografías más.
-La tengo.
-¿Cómo lo sabes?
-Lo sé.
Ese día sacó doce fotografías.
Unos días después me enseñó la hoja de contactos.
-Esta es la que tiene magia-, dijo.
Cuando ahora la miro, no me veo nunca a mí. Nos veo a los dos."




Patti Smith cuenta la historia de la foto, tomada por Mappletorpe, que ilustra la tapa de su disco debut, Horses.
Este es un fragmento del libro Éramos unos niños (Lumen, 2010), en el que la inmensa Patti cuenta la historia de su encuentro y su infinita amistad con el fotógrafo.

1 comentario:

Sool dijo...

Ufff, ayer justo lei esa parte. La frase final me hizo piantar un lagrimon. Fuertisimo. Dios qe conexion estas dos personas, me pone la piel de chiken.