jueves, 15 de diciembre de 2011

Buen día



De mi último viaje a Villegas, mi ciudad natal, me traje un montón de amor, de morfi, y de fotos hermosas de Hilario. Acá una de ellas, mientras espera que lo cambien a la mañana.
Que la distancia y el amor se cancelan todo el tiempo, eso lo aprendí principalmente con mis sobrinos. pronto los veré para decirles "hola, los amo, soy la tía Agu que vino de visita"

3 comentarios:

flor dijo...

qué placidez.
qué lindo que vayas a volver.

y sí, nadie está comentando blogs.
el otro día, después de leerte, le dije a tito algo de tu escritura que te tendría que haber escrito acá: que si supieras lo que lográs con ella, escribirías más. tal vez, ahora que lo pienso, lo sabés.

Anónimo dijo...

entendió todo menos la distancia, pero confio que eso es algo que ud revertirá.

preguntas fuera alcance:
cuantas veces uno se puede equivocar?
cuantas veces uno puede arrepentirse?
cuantas veces se le pega a la misma piedra sin romperse un dedo?
cuantas veces uno puede ir al cihno sino va al Coto?

Gracias por todo,
Lucas

cecilia dijo...

mis bellos, mis amores, mis todo: Juan, Hilario y Agu.