viernes, 20 de enero de 2012

David (Deivid)

Esto me pasa con Lynch: no se si terror o un exceso de estímulos. No se si llorar o gritar de emoción.
Me parece la genialidad. Me parece que inventó el camino de las series que conozco y quiero. Que transformó el relato, los personajes, la manera de decir el amor y el dolor. Que cambió el lugar del espectador.
Que sus películas (confieso, no vi todas) son un viaje que sigue aún cuando termina. Que te dejan sin aire. Sin palabras. Pero con una sensación de regocijo.
No se, pero como hoy es su cumpleaños, creo que tenía que decir algo. O mejor, compartir dos de sus cortos: el que más me gusta y el que más me perturba.



Six man getting sick six times, 1966




The alphabet, 1968




2 comentarios:

MICHELLE KRYMER dijo...

Hermosa entrada, para un gran genio! besos guapa

Anónimo dijo...

Capo! y vos sos grosa...

Altas pesadillas con The alphabet!

SOF.