domingo, 24 de marzo de 2013

Auster y Carroll: un desayuno de locos

Es domingo y me despierto temprano para lo que son mis domingos. Son las 10.30 y doy vueltas. A las 11 me como unos cereales en la cama y miro la tele. La apago y agarro La Trilogía de Nueva York, de Auster.
En el capítulo nueve, Auster cita un fragmento de Alicia a través del espejo, y lo interpreta y redescubre desde la visión de uno de sus peculiares y enredados personajes: compara a Humpty Dumpty con la condición humana, con el lenguaje. Me obligo a ir a la biblioteca y agarrar a Alicia... y releer la historia del huevo sentado en su muro. Si bien leí Alicia (los dos libros) muchas veces, no recuerdo la conversación exacta de la niña y el huevo. Sólo recuerdo que el huevo tenía aires de noble y superado. Lo releo y busco resignificarlo con el relato de Auster, en la voz de su personaje Peter Stillman.
La Trilogía trajo para mi una serie de coincidencias: le recuerdo a alguien que el primer libro de Auster que leí era suyo, y me dice que el mismo día que empiezo a leer La Trilogía también lo hace él; le mando a mi hermana un mensaje con un fragmento y me cuenta de algo que ocurre y tiene relación con eso aunque yo no lo sepa; y ahora, mirando el libro de Carroll, me doy cuenta que el traductor de Alicia tiene el mismo apellido que el personaje de Auster. Un loop de literatura, un círculo inconsciente.


"-Cuando uso una palabra- dijo Humpty Dumpty, en tono despectivo-, esa palabra significa exactamente lo que yo decidí que signifique... ni más ni menos.
-La cuestión es- dijo Alicia- si usted puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas distintas.
-La cuestión es- dijo Humpy Dumpty- saber quién es el amo. Eso es todo."
CARROLL, Lewis, Alicia a través del espejo, Buenos Aires,  Longseller, 2008.


"-Humpty Dumpty: la más clara representación de la condición humana. Escuche atentamente, señor. ¿Qué es un huevo? Es lo que todavía no ha nacido, una paradoja, ¿no es cierto? Porque ¿cómo puedo Humpty Dumpty estar vivo si no ha nacido? Y, sin embargo, está vivo, no se confunda. Lo sabemos porque puede hablar. Más aún, es un filósofo del lenguaje. [...]
-Lewis Carroll.
"-A través del espejo, capítulo seis.
-Interesante.
-Es más que interesante, señor. Es crucial, escuche atentamente y quizás aprenda algo. En su pequeño discurso a Alicia, Humpty Dumpty bosqueja el futuro de las esperanzas humanas y da la pista para nuestra salvación: convertirnos en los amos de las palabras que decimos, hacer que el lenguaje responda a nuestras necesidades; Humpty Dumpty fue un profeta, un hombre que dijo verdades para las que el mundo no estaba preparado.
-¿Un hombre?
-Disculpe. Un desliz verbal. Quiero decir un huevo. Pero el desliz es instructivo y me ayuda a demostrar mi tesis. Porque todos los hombres son huevos, en cierto modo. Existimos, pero aún no hemos alcanzado la forma que es nuestro destino. Somos puro potencial, un ejemplo de lo por venir. Porque el hombre es un ser caído, lo sabemos por el Génesis. Humpty Dumpty también es un ser caído. Se cae del muro y nadie puede volver a juntar los pedazos; ni el rey, ni sus caballos, ni sus hombres. Pero eso es lo que todos debemos esforzarnos en conseguir. Es nuestro deber como seres humanos: volver a juntar los pedazos del huevo. Porque cada uno de nosotros, señor, es Humpty Dumpty. Y ayudarle a él es ayudarnos a nosotros mismos."
AUSTER, Paul, La Trilogía de Nueva York, Barcelona,  Anagrama, 2010.

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