martes, 10 de diciembre de 2013

El fútbol por lo menos les enciende el alma



Un día cualquiera en las canchas de Roosevelt y Bucarelli, en Villa Urquiza. 
Niños, hombres y adolescentes atrás del alambrado juegan al fútbol como si eso fuera lo único que ese rato ocurre en todo el mundo. Una cuadra de masculinidad delimitada por redes. Camisetas de diferentes colores y gritos y goles.
Me gusta mucho pasar por ahí y mirar un rato a los que juegan y a los que, como yo, están del otro lado.
"El fútbol por lo menos les enciende el alma". Siempre pienso lo mismo.


No hay comentarios: