lunes, 31 de marzo de 2014

Nick Cave y la transformación

Me gusta Nick Cave desde hace mucho. Pero nunca lo amé tanto como este último año.
Creo que tiene que ver con encontrarme. A mí. Ahora. Después de atravesar un cambio de esos de un minuto para otro. Que te dejan como parada en una esquina, con miedo a cruzar la calle.
Pero cuando crucé la calle me di cuenta de que no era tan difícil ni tan paralizante. Era, en realidad, el mejor lugar al que podía llegar.
Y ahí mi casa nueva. Mis cosas en los lugares que elegí. Mis libros, mis fotos. Y Cave, como un compañero inseparable. Como una presencia de lo luminoso, pero atravesando algo denso y oscuro. Algo propio. Algo intenso.
Hace poco le dije a alguien que uno se va escarbando. Va corriendo cosas como si fueran telarañas para llegar al centro. Me imagino al centro de mi cuerpo como una pelota luminosa. Blanca. En el momento en que dije eso de despejar el camino me lo imaginé así. Un centro luminoso y nuevo. Un centro en primera persona.
Entonces para mi Cave es un poco de eso. Ir corriendo y encontrar lo que hay adentro. Una persona nueva. El descubrimiento de la importancia de la palabra. La importancia de dar amor. De mirarse con sinceridad. La posibilidad de crear cosas nuevas. Cosas que hacen bien.
Todo eso es Cave para mí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

CREO QUE NICK CAVE SACA LO MEJOR DE VOS, MUY LINDO EL ESCRITO